Marzo 1943 – Septiembre 1943
Con las recién estrenada insignia de paracaidista, los hombres de la Easy realizaron un sexto salto, esta vez, portaron en el salto los fusiles. Días después, recogieron sus pertenencias para dirigirse al siguiente lugar en el recorrido hacia los campos de batalla de Europa. Era el campamento Mackall, en Carolina del Norte. El nombre original del campamento era campamento Hoffamn. Fue renombrado a finales de 1943 en honor a John T. Mackall, el primer paracaidista norteamericano caído en acto de servicio. Fue herido en la operación Antorcha, el desembarco aliado de 1943 en el norte de África. El campamento Mackall era uno de los más modernos campos militares de los Estados Unidos. Su construcción comenzó en 1942, cuando todavía era poco menos que 25.000 hectareas de bosque. Pocos meses tarde, el campamento Mackall disponía de cientos de kilómetros de carreteras pavimentadas, un hospital de más de 1.000 camas, diversas áreas de ocio, así como un enorme aerdrómo capaz de operar con cualquier clase de condición meteorológica. El campamento Mackall era la sede del Mando Aerotransportado. Hoy en día, el campamento Mackall alberga los edificios de entrenamiento de las Special Forces.
Los miembros de la Easy, realizan diversos tipos de entrenamiento. Sobretodo, saltos con armas ligeras de apoyo como bazookas y morteros. Los saltos con bazooka se efectuaban de una sola pieza, es decir, con el arma entera. En cambio, el mortero requería que uno de los hombres saltase con la base y el otro con el cañon. Algunos soldados saltaban con hasta 45 kilos de sobrepeso. También se incluían en el programa ejercicios tácticos en bosques cercanos como operaciones puras de comando ,la inflitración en líneas enemigas. Otros ejercicios consistían en la orientación en terreno boscoso. Los jefes de peloton recibían ordenes de movimiento y debían estar en la posición indicada a la mañana siguiente.
A nivel personal, si es que existe ese nivel de problemas en una unidad militar de élite en plena guerra europea, algo cambió en la compañía Easy. Y el motivo no fue otro que su discutido líder, Herbert Sobel. Si hasta ese momento, algunos hombres pensaban que Sobel era un mal menor en la disciplina del Ejército y que más tarde o más temprano, sería reemplazado por otro superior, aquello cambió para siempre. Sobel se lesionó un tobillo durante uno de los saltos y junto con su mano derecha, el sargento Evans, volvieron a los barracones. Aprovecharon para realizar una inspección de las propiedades privadas de los soldados. Sobel encontró cosas tan sorprendentes como una colección de 200 profilácticos o latas de comida de intendencia, que tachó al acto de contrabando. Colocó una hoja con el nombre del soldado, el objeto en cuestión y el castigo a cumplir.
Después de un duro día de ejercicios, los hombres volvieron a los barracones para encontrarse con esa “afrenta”. Desde luego, Sobel sabía como llegar al corazón de sus hombres y una vez más, este hecho, consiguió unir a la compañía Easy en contra de su comandante. El eco de este sentimiento, se vió reflejado en un peculiar incidendente ocurrido días después. Durante un ejercicio de maniobras, se comunicó a la Easy que alguno de sus miembros había sido elegido para actuar como un herido en combate. Sobel fue uno de ellos. Nunca se supo quien fue, pero le a Sobel le administraron un anestésico real y mientras tanto, le practicaron una incisión quirúrgica real simulando una operación en el apéndice. Luego cosieron la herida y se esfumaron. Es muy sencillo imaginar como estaba Sobel. Furioso es poco. Pero aún y así, no consiguió encontrar a los “culpables”.
A principios de 1943 varios de los soldados que habían comenzado como rasos fueron ascendidos a sargentos: Bill Guarnere, Leo Boyle, Carwood Liptopn, Elmer Murray, John Martin, Bob Rader, Bob Smith, Bob Taylor y Murray Roberts. El soldado Carson fue ascendido a cabo. Por su parte, los tenientes Nixon, George Lavenson y Hester fueron integrados en el estado mayor del batallón. En mayo llegó un nuevo oficial, el teniente Harry Welsh. Welsh era un irlandes peleón y malhumorado que sufrió varias degradaciones de rango por su conducta, aunque siempre se le volvía a ascender. Su indiscutible liderazgo lo llevó a graduarse en la OCS (Officer Candiate School). Welsh sería uno de los futuros líderes de la compañía Easy, en los haciagos días que estaban por venir. Welsh fue asignado por el capitán Sobel al pelotón del teniente Winters, donde casi de inmediato, fraguaron una gran amistad.
El siguiente “checkpoint” de la compañía Easy llevaba el nombre de Sturgis, Kentucky. Una vez llegaron, siguieron la rutina habitual: montar tiendas de campaña, cavar pozos para usar como letrinas y dar buena cuenta del rancho estrella del Ejército, carne picada sobre tostada, que era universalmente conocida como SoS, Shit of Stone (Mierda sobre Piedra). Realizarían maniobras militares durante todo un mes, del 5 de junio al 15 julio de 1943. Era el escenario prefabricado de guerra que mejor podía simular el ejército y participaron en el ejercicio tropas paracaidistas y tropas aerotransportadas mediante planeadores. Era el mayor ejercicio de este tipo hasta la fecha. En mitad del evento, el 506 PIR se unió oficialmente a la 101 aerotransportada. El entrenamiento y eficacia del 2º Batallón 506 PIR obtuvo la atención del general de división William C.Lee, que hizo entrega de una recomendación personal. Ya acabadas las maniobras, los hombres se trasladaron desde Sturgis hasta el campamento Breckinridge, en la misma Kentucky. El campamento estaba por entonces casi al completo de soldados, y aunque se disponía de duchas calientes y otros lujos, el duro suelo volvió a ser el mejor colchón. Después de un permiso de diez días, la división entera de desplazó en tren hacia Fort Bragg, Carolina del Norte. Era imposible disimular al Ejército que el fuerte era un lugar utilizado para el estacionamiento de tropas y las preguntas sobre el destino que esperaría a la división eran parte de la comidilla popular entre los soldados.¿Europa o el Pacífico? Esa era la pregunta del millón de dolares. A mediados de agosto, la división formó por regimientos y tomaron diversos trenes para desplazarse hasta el norte de Nueva York, al campamento Shanks. Ese mes de septiembre de 1943, los hombres embarcaron el Samaria, un viejo barco mercante reciclado para uso militar. El Samaria los llevaría hasta la Vieja Europa, a Aldbourne, Inglaterra.
El capitán Herbert Sobel redactó la carta que sería envíada a cada madre de cada uno de los hombres de la compañía:
“Querida señora,
muy pronto su hijo, el soldado … saltará desde el cielo para enfrentarse y derrotar al enemigo. Contará con el mejor armamento y el mejor equipo y ha tenido varios meses de un entrenamiento duro y agotador para prepararse para el éxito en el campo de batalla.
Las frecuentes cartas de amor y ánimo que usted le envíe le armarán con un corazón guerrero. Con eso, no puede fracasar y alcanzará la gloria, hará que usted se sienta orgullosa de él y su país le estará eternamente agradecido por su servicio en estas horas de inquietud.
Herbert M.Sobel”



12:26 am
Tremendo el capitán Sobel. Con una actitud como la suya, no me extraña que se granjease tantísimas enemistades entre sus hombres, aunque ya veo que ellos se encargaban de devolverle los “favores” en la medida de lo posible. Una relación odio-odio como esa no podía llegar muy lejos… No me extraña que aquello acabase como acabó.
5:24 pm
Era de aquellas personas que no dejan indiferente. Sobel era despótico pero todos los que le recuerdan afirman que el fue el creador de la Easy. Yo personalmente estoy intrigado a cerca de Sobel. En un futuro, tendremos que buscar más información sobre este oscuro personaje.
Saludos Andrómaca
2:11 am
Herbert Sobel dió baja del ejército después de la guerra y jamás estuvo en ninguna de las reuniones de la Easy Company, pese a ser invitado infinidad de veces por los demás miembros, tuvo una vida problemática, terminándo por suicidarse en 1987.
2:27 pm
Hola Millenium
el tema de Sobel es controvertido. Los mismos veteranos se expresan en términos iguales. Por un lado, cuando lo sufrieron no dudaron en rebelarse contra su liderazgo (este caso es mucho más importante de lo que a priori pueda parecer) pero,a su vez, pocos dudan en afirmar que sin él, la Easy no habría sido lo que fue.
Al parecer, se divorció de su mujer, con la que tuvo un único hijo. Hay poca información pero todo apunta a que no llevó una existencia feliz después de la guerra.
El rencor contra algunos de sus miembros y antiguos camaradas, parecer ser que le persiguió de por vida.
Saludos